Los elementos en el proceso de comunicación educativa son el docente, el discente, los contenidos educativos, el canal, los procesos de codificación, decodificación, la realimentación y el ruido. El docente es el emisor inicial del mensaje y es quien realiza el proceso mental de codificación del contenido educativo. Crea un mensaje y lo transmite, a través de un canal hacia el discente, inicialmente receptor del mensaje. El discente recibe el mensaje (afectado o no por el ruido) y realiza el proceso mental de decodificación e interpretación. Este mensaje recibido genera un mensaje de respuesta que es denominado retroalimentación. La retroalimentación hace que los roles de emisores y receptores se intercambien. Así, el proceso de comunicación educativa empieza de nuevo, siendo el docente quien ahora recibe el mensaje del discente. De esta manera, la comunicación educativa genera un proceso activo de intercambios de ideas, opiniones, experiencias y conocimientos, entre otros.